NAVIDAD 2011

24 diciembre, 2011 a las 2:04 am | Publicado en Navidad, Pesqueros | Deja un comentario

El Mar, qué gran tema para hablar…os desea unas Felices Fiestas.

NAVIDAD 2011

Asisten un gasero sin gobierno frente a la costa de Ferrol

21 noviembre, 2011 a las 10:33 pm | Publicado en Sin categoría | 1 comentario

Dos remolcadores dirigen el buque a una distancia de 12 millas del litoral coruñés.

Un gasero que este mediodía zarpó de los muelles ferrolanos está siendo asistido por problemas técnicos a escasas millas de la costa.

Según fuentes oficiales, a esta hora, dos remolcadores prestan servicio al buque, que navega sin gobierno y descargado. Se trata del Artic Princess, con bandera noruega, y cuyo destino era el puerto de Hammerfest.

Fuentes de los servicios portuarios de Ferrol han señalado que el Arctic Princess había sido reparado en Navantia y salió para efectuar unas pruebas. Dada la fuerza del viento y su tamaño se hizo necesario el auxilio de los remolcadores Ibaizabal Nueve  e Ibaizabal Dos, así como la embarcación de salvamento Sar Gavia, para ponerlo rumbo a 12 millas de la franja de costa de A Coruña.

El buque había sido sometido a un importante carenado en el astillero Navantia, de Ferrol, especializado en este tipo de trabajos y buques. Las mismas fuentes añaden que había salido a realizar unas pruebas cuando su capitán vio que perdía el control, bien por una avería, bien por la capacidad del sistema de propulsión. En ningún momento, añaden, se temió que el navío se abatiese contra la costa, aunque todo el operativo, coordinado desde la torre de control de A Coruña, para situaciones como la señalada se puso en acción.

Fuentes: lavozdegalicia.es

Enlaces a fotos y autores: Roar Jensen, Javier Alonso y Jose R. Montero

Dos gigantes en el puerto de Vigo

12 noviembre, 2011 a las 6:30 pm | Publicado en Barcos, Marina Mercante, Viajes | 1 comentario

El RMS Queen Mary 2 emblemático buque de la Cunard, y el Grand Princess el que fue el mayor buque de pasaje dedicado a cruceros en el año 1998 y perteneciente a Princess Cruises, coincidieron en el puerto de Vigo el 8 de noviembre de 2011.

El RMS Queen Mary 2 es un trasatlántico puro, un ocean liner,  capaz de cruzar el Atlántico independientemente del estado del tiempo a alta velocidad, mientras que el Grand Princess es un buque de pasaje dedicado a realizar cruceros. Ambos son autenticas joyas náuticas que adornaron durante unas horas el puerto de Vigo y llenando aun más de colorido la ciudad.

QUEEN MARY 2 y GRAND PRINCESS atracados en el puerto de Vigo

Queen Mary 2 y Grand Princess

Queen Mary 2 zarpando de Vigo rumbo a Southampton

GRAND PRINCESS zarpando de Vigo rumbo a Lisboa

Lucha por los peces

17 octubre, 2011 a las 4:39 pm | Publicado en Ecología Marítima | 2 comentarios
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Alrededor de la mitad de los peces que pescan los pescadores del Mar del Norte se vuelven a arrojar muertos al mar innecesariamente. Y esto no sucede solo en el Mar del Norte. El desecho es un problema de toda Europa.

Existen varias razones por las que se produce el desecho. Una razón evitable es el uso de una cuota de especie única dentro de una pesca mixta. La intención del sistema de cuotas es proteger las reservas pesqueras estableciendo límites de cuántos peces de determinada especie se pueden pescar. No obstante, en una pesca mixta donde conviven diversas clases de peces, los pescadores no pueden controlar que especie están pescando. Pescar una especie implica pescar otra, y los pescadores no tienen permitido descargar los peces. La única opción es volver a arrojarlos al mar. La gran mayoría de estos peces desechados muere. No creemos que exista un beneficio de conservación en el desecho.

Dado que los desechos no son controlados, es difícil saber exactamente cuántos peces se vuelven a arrojar al mar. La UE calcula que en el Mar del Norte se desecha entre el 40 y el 60% de la pesca total. La mayor parte de la pesca está conformada por bacalao, abadejo, platija y otras especies populares que «exceden la cuota». Dado que los pescadores no pueden descargar el pescado que exceda la cuota, si los atrapan por accidente, lo cual es inevitable, no tienen otra opción más que volver a arrojarlos al mar antes de volver a los puertos.

Muchos otros peces son arrojados simplemente porque pertenecen a especies que ya no están de moda: con tan solo volver a redescubrir nuestro gusto por ellos, podemos ayudar a prevenir el desecho.

LAS SOLUCIONES

Debemos diversificar nuestros hábitos para consumir pescado y debemos cambiar las políticas de modo que sean útiles para los peces, los pescadores y los consumidores.

La Política de Pesca Común (PPC), que es el marco político para el sistema de cuotas, está siendo reformada para el 2012. Los científicos y grupos ambientales han sugerido distintas formas para que dicha política sirva para proteger las reservas pesqueras.

Volver a redactar la Política Pesquera Común es una tarea inmensa y complicada, y lamentablemente no existe una solución única y sencilla para acabar con el desecho. Muchas personas están de acuerdo en que la respuesta está en la combinación de distintas ideas y políticas.

Fuentes: http://www.fishfight.es

Un marinero, desaparecido al chocar dos barcos en la entrada del puerto de A Coruña

6 octubre, 2011 a las 4:15 pm | Publicado en Naufragios y accidentes marítimos | 1 comentario
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6 de octubre de 2011

Tres marineros fueron rescatados del agua, uno de ellos tras quedar enganchado en los aparejos, que lo arrastraban al fondo . El desaparecido, de 26 años y de Malpica, es hijo del patrón.
Un marinero de 26 años permanece desaparecido tras el choque anoche de dos barcos pesqueros en la bocana del puerto de A Coruña, a unos 400 metros en el exterior del dique de abrigo en el que uno de los buques resultó hundido. El siniestro se produjo al parecer cuando uno de los barcos, el Tabar un pequeño pesquero con base en Malpica de unos 15 metros y estructura de madera fue abordado por atrás hacia las 22.30 horas de ayer por el Estesky, un mercante de 88 metros que estaba entrando en el puerto coruñés a la vez que el pesquero.

ESTESKY

La colisión, que fue propiciada por la densa niebla y tuvo lugar cuando ya se encontraba a bordo del mercante el práctico del puerto, causó el hundimiento del frágil pesquero, justamente cuando sus cuatro tripulantes se encontraban preparando el pescado para su descarga en el puerto coruñés. El impacto del buque de hierro provocó el hundimiento del pequeño pesquero de madera y la caída al agua de sus cuatro tripulantes. Tres ellos pudieron ser rescatados, al parecer dos de ellos por el propio barco del práctico, pero un tercero, un joven llamado Sergio Romay, de 26 años, de Malpica, no pudo ser encontrado y permanecía todavía desaparecido hacia la una de la madrugada, a la hora de cierre de este periódico. Dos de los marineros rescatados tuvieron que ser atendidos de lesiones leves y el tercero resultó ileso. Uno de los marineros tuvo que ser desenganchado del aparejo de pesca, que amenazaba con llevárselo al fondo. El joven desaparecido es hijo del patrón del barco Tabar, llamado Pedro y también de Malpica, que no se encontraba a bordo y tuvo que desplazarse a las instalaciones de la Cruz Roja del Mar en el dique de abrigo mientras se desarrollaban las labores de búsqueda, con la lógica angustia y desesperación.»Es una situación terrible», manifestaba el alcalde, Carlos Negreira, que acudió también anoche a las instalaciones de la Cruz Roja, al igual que el presidente de la Autoridad Portuaria, Enrique Losada, para conocer en primera persona como se desarrollaban las tareas de rescate. «Yo los conocía y estuve consolando a su padre, que estaba destrozado. Es una noticia tremenda para Malpica, donde han sufrido ya otra tragedia reciente de este tipo», comentaba el alcalde.

En la búsqueda del marinero desaparecido participaban anoche dos pesqueros, el helicóptero Helimer, Salvamento Marítimo, La Cruz Roja del Mar, la Guardia Civil y un barco guardacostas de la Xunta.

Fuentes: Laopinioncoruna.es

Fotos: dante1665 y J.R. Montero

La fragata ‘Juan de Borbón’ auxilia a 100 inmigrantes a bordo de una embarcación a la deriva

16 julio, 2011 a las 12:01 pm | Publicado en Armada Española | 3 comentarios
Los inmigrantes, entre los que hay 17 mujeres –4 de ellas embarazadas– y 8 niños no disponían de comida ni agua, y tenían averiado el motor de la embarcación
lunes, 11 de julio de 2011

La fragata de la Armada española Almirante Juan de Borbón, que participa en la operación de la OTAN ‘Unified Protector’ de embargo de armas a Libia, ha prestado asistencia a una embarcación que se encontraba a la deriva con un centenar de inmigrantes a bordo, a unas 100 millas frente a las costas de Libia.

Fragata F102 Almirante Juan de Borbón

El buque español, que estaba realizando una misión de patrulla, recibió la petición del mando de la operación de asistir a la embarcación, que se encontraba a unas 45 millas de su posición, según había informado un remolcador civil chipriota que la había localizado.

La fragata se dirigió a la posición de la embarcación, en la que viajan a bordo aproximadamente cien personas de origen subsahariano, tunecino, libio y ghanés, entre las que había 17 mujeres (4 de ellas embarazadas) y 8 niños. El grupo, que había embarcado en la localidad libia de Zawiyah, lleva dos días en la mar, y no tenía comida ni agua. Además, la embarcación tiene el motor averiado.

La fragata ‘Almirante Juan de Borbón’ les ha proporcionado asistencia médica, alimentos y agua, y permanece en las proximidades de la embarcación para suministrar el apoyo que pudieran necesitar y actuar en caso de que se produjera una situación de riesgo para las personas que van a bordo.

Las autoridades de la OTAN están realizando gestiones con los países de la zona para poder llevar la embarcación a la costa y poner a salvo a los inmigrantes que viajan a bordo de la misma.

Fuentes: Ministerio de Defensa, Armada Española. Wikipedia

 

16/07/2011 a 17:21 hl

La fragata española «Almirante Juan de Borbón» ha entregado a las autoridades tunecinas a los 106 inmigrantes que permanecían a bordo desde el pasado lunes de los 114 que recogió a cien millas frente a las costas libias de un embarcación que se encontraba a la deriva.

El Ministerio de Defensa ha informado, en un comunicado, de la entrega de estas personas, de origen subsahariano, tunecino, libio y ghanés.

La fragata, siguiendo instrucciones de las autoridades de la OTAN, se dirigió hacia las costas de Túnez para transferir a la Armada de ese país a los inmigrantes que aún mantenía a bordo desde el pasado día 11.

Según Defensa, a primera hora de esta mañana la fragata ha establecido contacto, fuera del mar territorial tunecino, en las proximidades de la localidad de Zarzis, con el patrullero «Carthage» de la Armada tunecina.

Después se inició el traslado de estos inmigrantes por medio de las embarcaciones de dotación de la fragata.

Sobre las diez de la mañana, hora española, ha finalizado el transbordo del personal, sin que se haya producido incidente alguno, añade Defensa.

Completado el traspaso, la fragata ha reanudado la navegación hacia las costas de Libia para continuar la misión asignada en la operación «Unified Protector» de la Alianza Atlántica de embargo de armas a ese país.

106 inmigrantes

El número de inmigrantes rescatados por la fragata española fue de 114 (88 hombres, 20 mujeres -cinco de ellas embarazadas- y 6 niños), aunque ocho fueron previamente evacuados por motivos médicos con la autorización del comandante de la «Almirante Juan de Borbón», Ignacio Céspedes.

Así, en la noche del mismo día 11 se trasladó a una mujer embarazada de nueve meses, a su hija y a un hombre con una herida que precisaba cuidados hospitalarios.

Todos ellos embarcaron en un patrullero tunecino en las proximidades del puerto de Zarzir, fuera del mar territorial de Túnez, para que fueran atendidos por los servicios sanitarios de este país.

Dos días más tarde se procedió a la evacuación en un helicóptero de un niño que sufre paraplejía e hidrocefalia y de sus padres, que fueron trasladados a un hospital maltés de La Valeta.

Los últimos evacuados, el día 14, fueron una mujer en avanzado estado de gestación y un adolescente con problemas renales, que también fueron trasladados al aeropuerto de La Valeta por el helicóptero de la fragata.

El rescate de los inmigrantes tuvo lugar en la madrugada del día 11 después de que la fragata contactara con una embarcación cuyos ocupantes les informaron de que el motor estaba inutilizado, de que llevaban cuatro días a la deriva sin comida ni agua y de que habían zarpado del puerto libio de Zawiyah.

La dotación de la fragata facilitó víveres a las personas que se encontraban a bordo y una vez comprobado que la embarcación hacía agua, los subió a bordo a todos ellos.

Seguidamente, y siguiendo órdenes del mando de la OTAN, la «Almirante Juan de Borbón» puso rumbo a Malta posicionándose a 40 millas frente a las costas de ese país a la espera de instrucciones.

Fue anoche cuando recibió la orden de dirigirse a Túnez para hacer la transferencia de los inmigrantes rescatados.

Precisamente, las autoridades de Malta habían exigido explicaciones a la OTAN sobre ese rescate.

Según su ministro del Interior, Carmelo Mifsud Bonnici, su Gobierno no entendía por qué tras socorrer a los inmigrantes la fragata se dirigió a Malta cuando el rescate se produjo a 78 millas de Túnez, 88 de la isla italiana de Lampedusa y 141 de Malta.

Fuentes: El Mundo

Global Ocean Race (GOR) 2011-2012

26 junio, 2011 a las 10:52 pm | Publicado en Deportes Náuticos, REGATAS | 1 comentario

A partir del próximo mes de septiembre tendrá lugar la primera regata de vuelta al mundo con base en la capital balear. La regata tiene previsto partir de Palma el 25 de septiembre y hará escala en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), Wellington (Nueva Zelanda), Punta del Este (Uruguay) y Charleston (Estados Unidos) finalizando el recorrido en la ciudad mallorquina. La competición durará alrededor de nueve meses con un recorrido superior a las 30.000 millas náuticas a bordo de embarcaciones de 40 pies (Clase40) y ya cuenta con la inscripción de 19 equipos.

LA REGATA Y EL CALENDARIO

Etapa 1: Mallorca a Ciudad del Cabo – Salida el 25 de septiembre de 2011.


La flota pasará sus primeros días en el Mediterráneo, atravesando el Estrecho de Gibraltar para tomar los vientos alisios del Atlántico Norte y descender rumbo Sur hacia el Ecuador y los Doldrums o Zona de Convergencia Intretropical


Los Doldrums, conocidos en francés con el descriptive nombre de Pot au Noir, constituyen una zona que desafía las habilidades tácticas y la moral de los navegantes, puesto que el viento prácticamente desaparece en una calma interrumpida frecuentemente por fuertes chubascos con lluvias torrenciales. Se trata de 300 millas de auténtico infierno hasta llegar a los alisios que permitirán a los navegantes liberarse de una meteorología inestable y dirigirse a la puerta puntuable del Atlántico Sur. La puerta, situada frente a la costa de Brasil, actúa no sólo como meta volante puntuable para la clasificación general, sino que desempeña un importante papel táctico al mantener los barcos bien al Oeste del Anticiclón del Atlántico Sur. Así, los regatistas tentados por la idea de tomar un rumbo directo hacia Ciudad del Cabo pueden encontrarse en un tiempo perfecto para la playa, pero no para navegar, con una encalmada total, sol y mucho calor. El resto seguirá una fina línea hacia el Sur bordeando el anticiclón, manteniéndose en una ligera brisa mientras intentan ahorrar millas haciendo un rumbo lo más directo posible, Finalmente, alrededor de los 38º S, se encontrarán con un viento del Oeste al borde del Océano Meridional y navegarán a alta velocidad con portantes hasta Ciudad del Cabo, Sudáfrica.


Etapa 2: Ciudad del Cabo a Wellington – Salida el 27 de Noviembre de 2011.


Ciudad del Cabo, la Taberna de los Mares, ha recibido a los navegantes durante siglos, donde la majestuosa Table Mountain se eleva sobre el claro y frío mar, ofreciendo a los regatistas una pausa de tres semanas antes de salir de nuevo al mar, esta vez al tempestuoso y duro mar del Sur. Tan pronto los barcos hayan sobrepasado Cape Point, empezarán asentir los primeros embates del Océano Antártico. El viento frío y húmedo procedente de los hielos de la Antártida a través de las frías aguas del océano hará presentir los peligros que se esconden más adelante. Fuertes vientos del Oeste acompañados del gran oleaje propio de la zona impulsarán a la flota todavía más al Sur, pasando bajo Australia, donde amenaza el peligro del hielo. Será una etapa en que las guardias en cubierta, la vigilancia del radar y las plegarias a los dioses del mar serán algo constante y necesario. La comunicación entre los barcos será constante, pues los regatistas saben que la ayuda más inmediata que pueden recibir, su salvavidas en caso de que algo fuese mal, será la de uno de sus competidores en la prueba.


Etapa 3: Wellinton a Punta del Este – Salida el29 de enero de 2012.


Wellinton, capital de una nación fanática de la navegación y las regatas, ofrecerá a los navegantes una celebración tardía de la Navidad y ofrecerá a los equipos tiempo para reagruparse antes de lanzarse a la segunda mitad de la carrera. La tercera etapa lleva de nuevo a la flota al Océano Antártico, esta vez alrededor del mítico Cabo de Hornos en el extremo sur de Sudamérica. Será de nuevo una navegación dura y turbulenta, tratando de eludir los fentes fríos desfavorables y aprovechar los que sean favorables. Los más afortunados podrán ver el famoso Cabo de Hornos que durante siglos ha intrigado y masacrado a los navegantes, otros pasaránaconsiderable distancia de tierra antes de dirigir sus proas al Norte, en dirección a Punta del Este, Uruguay, en la desembocadura del Río de la plata – una ciudad con una rica historia y que tradicionalmente ha brindado una cálida acogida a navegants de todo el mundo. Aquí las tripulaciones pondrán de nuevo a punto sus barcos ya a sí mismos con el reconfortante sentimiento de que el Oceáno Antártico y sus peligros han quedado definitivamente tras ellos.


Etapa 4: Punta del Este a Charleston- Salida: 1 de Abril de 2012.


Todavía deberán los navegantes enfrentarse a dos difíciles etapas sumamente tácticas y mientras la primavera despierta el Hemisferio Norte, los regatistas se dirigirán hacia el Norte, bordeando las costas de Uruguay y Brasil, pasando de nuevo por Fernando de Noronha y atravesando el Mar Caribe. Al Norte esperan las acogedoras costas de Estados Unidos, donde Charleston, conocida como la más amistosa ciudad de EEUU, recibirá a la flota. El último tramo antes de alcanzar Charleston proveerá la posibilidad de vientos duros y el cruce de la Corriente del Golfo podría ser de crucial importancia táctica dado el efecto que sus fuertes corrientes tienen sobre la derrota de los barcos.


Etapa 5: Charleston a Mallorca – Salida el 20 de Mayo de 2012.


La etapa final cruza de nuevo el Atlántico Norte, esta vez en direcciónEste, con sus depresiones de primavera que ofrecerán a la flota una rápida navegación en vientos portantes hasta que lleguen al Mediterráneo. Esta etapa podría muy bien definir la clasificación final de la regata. La táctica será crucial cuando los regatistas escogan su rumbo a través de las fuertes corrientes del Golfo, manteniéndose fuera de los más fuertes vientos de las zonas de baja presión, y permaneciendo apartados de las calmas del Anticiclón de las Azores, con una constante guardia en cubierta para evitar el peligro que suponen los mercantes en las transitadas rutas comerciales. Finalmente llegarán a la meta final de la regata – de regreso a Palma donde iniciaron su circunnavegación desde la bella isla de Mallorca.

Podeis seguir todas las noticias relacionadas con la GOR en su página web oficial: GLOBAL OCEAN RACE 2011-2012

El último superviviente del «Crucero Baleares»

18 junio, 2011 a las 1:47 pm | Publicado en Armada Española, Astilleros, Barcos, Historia y Arqueología Marítima, Marinas de Guerra, Naufragios y accidentes marítimos | 11 comentarios

Aunque es una noticia publicada por el diario La Razón el 1 de enero de 2011, no tenía conocimiento de ella y realizo este post recordando un triste episodio de la Guerra Civil Española, «La batalla de Cabo de Palos» y como recuerdo al último superviviente del naufragio del crucero «Baleares» y su testimonio.

Juan B. Romero era el único testigo del hundimiento de uno de los buques insignias de la armada.

Una semana antes de que falleciera todavía recordaba lo sucedido aquella noche y, con las fuerzas que aún le quedaban, se persignaba y hacía que buceaba al revivir el envite de las olas, las llamas del casco y el combustible caliente que flotaba sobre el agua. Juan Bautista Romero tenía 20 años y era sargento primero cuando el buque en el que viajaba encajaba en el casco unas detonaciones que presagiaban el peor de los desenlaces.

Botadura el 20 de abril 1932

Durante estos años, él formaba parte de la memoria viva de ese acontecimiento. Conservaba una lista de los compañeros y los amigos con los que compartió aquella experiencia que marcó sus existencias. Pero ya no queda ninguno. Él era el último superviviente que quedaba del crucero Baleares, uno de los orgullos de la flota nacional durante la contienda de 1936.

Pero Juan Bautista Romero, de 93 años, fallecía, y con él, un testigo excepcional de esa batalla. «Siempre dijo que había sido un fallo del comandante, que distinguió unas luces a lo lejos y lanzó unas bengalas para identificarlas que, sin embargo, sirvieron para delatar su posición al enemigo», comenta Martín de la Cámara Romero, uno de sus nietos.

Botadura del crucero pesado "Baleares", clase Canarias

En un relato sucinto, en un libro que escribió para que su memoria no cayera jamás en el olvido, en la descripción telegráfica y fría que los profesionales de la historia suelen hacer del pasado, Bautista Romero escribió, de manera detallista y breve, lo que aconteció ese día. «Impactaron siete torpedos que partieron el barco en dos, sobre unos 60 metros desde la proa», comenta. Era medianoche de la madrugada de 5 al 6 de marzo de 1938. «Yo había entrado de guardia en las ametralladoras. Éstas estaban situadas detrás de la chimenea de un puesto alto. Aquí era donde íbamos a poner un avión, pero no lo teníamos. También había una cámara de torpedos, pero sin torpedos», anota Bautista Romero

El «Baleares» era un crucero tipo «Washignton», con 196 metros de eslora, 19,5 de manga, un calado de 6,5 metros y una velocidad máxima de 33 nudos. Poseía una autonomía de 8.000 millas y una dotación de 1.163 hombres que aumentaba a 1.255 en tiempos de guerra. Estaba armado con una artillería de 8 cañones de 203 milímetros distribuidos en cuatro torres dobles, 8 cañones antiaéreos de 120 milímetros y 12 tubos lanzatorpedos de 533 milímetros en cuatro montajes triples. Representaba, junto al «Canarias», la supremacía naval del bando nacional durante la Guerra Civil española.

Pero ese día nadie podía presagiar el desenlace que esperaba a este navío de la armada. «Nos alcanzó un cañonazo en el puesto de mando, con lo que desaparecieron casi la totalidad de los oficiales del barco; entre ellos se encontraba un buen amigo mío, Andrés Gamboa, comandante, capitán de corbeta e ingeniero naval».

Martín de la Cámara cuenta cómo su abuelo vivía esa situación años después de haber ocurrido. «Lo contaba continuamente. Hablaba del hundimiento. Desde entonces no pudo bucear. Se sentía incapaz de sumergir la cabeza debajo del agua. Aquella experiencia le marcó profundamente», asegura. La descripción que Bautista Romero refleja es suficiente para comprender sus impresiones. «A consecuencia de la metralla caída del segundo cañonazo que impactó en el barco, fui herido en la frente. Tenía las piernas quemadas y me caía del puesto de ametralladoras, que estaba situado a una buena altura. Y me caí sobre heridos y muestros. Allí empezó el miedo, la desesperación, aunque había otros peor que yo. Me dediqué a salvar heridos de entre los hierros y las llamas. No nos podíamos mover. Eran muchos los muertos y los heridos. Las hogueras y explosiones eran de espanto».

El crucero "Baleares" fue construído por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN) Ferrol

Martín de la Cámara conoció las secuelas que el combate dejó en la fisionomía de su abuelo. En una de las manos le faltaba una falange, por ejemplo. Por no hablar de ese relato que, continuamente, se empeñaba en que conocieran sus familiares y que delata la impresión psicológica que le causó. De hecho, el mismo Bautista terminó redactando ese capítulo excepcional de su biografía. Al texto le dio un nombre: «Memorias de un marino de Bamio».

Un librito escrito para la familia. Para que todos, incluidos sus bisnietos, conocieran los hechos en los que había participado. «Lo pañoles de proyectiles –asegura en ese relato– explotaban con frecuencia por estar adiendo todo el barco. El petróleo corría por todos los sitios ardiendo. Era bruto, no estaba refinado, por lo que en el agua no arde. Si ardiera, no se habría salvado nadie, porque había muchísimo, alrededor de 30 o 40 centímetros, quizás más».

Crucero Baleres fotografiado desde la popa de un buque de la Deutsche Kriegsmarine

Una larga agonía
El balance de esa jornada es elocuente. Habla por sí misma. Caídos, 787 hombres; supervivientes, 436; hospitalizados, 21; con permiso en ese instante, 11. La suma total, 1.255 tripulantes. Bautista Romero prosigue con sus propias vivencias. «Los gritos no cesaban. Las explosiones tampoco. El barco, de vez en cuando, metía agua en los compartimentos estancos, con lo cual se ahogaban los compañeros que tenían allí su puesto de combate (…).  Los hierros estaban tan enrojecidos y retorcidos, y los hombres estaba cojidos entre ellos. Era mucho el horror, el miedo y la desesperación. A bordo vi a muchos compañeros y amigos que luego no sobrevivieron, entre ellos mi vecino, que me dijo que tenía un brazo roto. Un vasco de San Sebastián que estaba sin piernas y lo sentamos en el asiento de un cañón averiado nos decía que lo dejásemos y atendiéramos a otros que lo necesitaran más que él, que lo dejáramos hundirse con su barco. Y nos decía: “Quién pudiera tener las piernas para ayudar a los demás”».

Para escapar a la muerte, algunos echaron al agua toda clase de objetos a los que pudieran después aferrarse para no morir ahogados. Maderos, bancos, mesas del comedor («éstas, más que salvar, han matado a muchos que se encontraban en el agua»). Otros, sin embargo, procedieron de una manera más sensata e intentaron arrojar al agua un bote salvavidas con capacidad suficiente para unas veinte o treinta personas. La operación fracasó, el bote se estrelló contra el oleaje con varios en su interior. Después de muchos intentos, lograron echar una barca pequeña con espacio para dos personas. «Sólo se salvó una», anota Bautista Romero. Al final, también se consiguieron preparar otras dos balsas en las que se salvaron un puñado de marineros. «Las esperanzas eran pocas, el frío era mucho, los gritos no cesaban y las explosiones seguían».

Martín de la Cámara todavía es capaz de repetir las palabras que le mencionaba su abuelo cuando se refería a esos instantes. «Saltó desde la borda. Dio varias vueltas en el aire y cayó al mar. Se hizo daño en una de las piernas y el costado. Decía que junto a él iba un amigo, pero del agua sólo salió él. El barco, por lo visto, ya se había escorado y a él le costaba nadar bastante. A su alrededor, insistía que el petróleo estaba ardiendo».

Al rescate acudieron varios barcos ingleses. Ellos se encargaron de recoger a los supervivientes que quedaban del hundimiento. Llegaron cuatro horas después de las primeras detonaciones. Uno se quedó a bastante distancia, otro se arrimó para sacar a los que se encontraban en el mar, y el último se acercó al «Baleares» para ayudar a los hombres que todavía había allí. Para evitar que el crucero español los arrastrase al fondo del mar, los ingleses se alejaron. La sensación dejó una honda huella en Bautista Romero: «Las hélices se quedaron en el aire, el barco dio totalmente la vuelta. La única posibilidad de salvarse era saltar al mar».

Comenzó así su segunda odisea: «La gente en el agua, desesperada, se cogía entre sí, y gritaban de miedo, ahogándose por grupos. Me retiré de ellos por temor a que me agarrarán a mí también». Bautista Romero tuvo que nadar hasta el casco del buque inglés más próximo, desafiando la fuerza de las olas y la corriente, que tenía en contra. «Me dirigí a un destructor que se llamaba “Kemperphelt”. El otro era el “Boreas”. Aunque en el mar había botes salvavidas que ellos habían echado, estaba más cerca el destructor que los botes».

La agonía para subir a la borda y salvarse fue el siguiente paso. «Intenté gatear por unas cuerdas gruesas que habían colgado por la borda para que nos cogiéramos a ellas, pero estaba casi sin fuerzas y las cuerdas llenas de petróleo, lo que hacía imposible subir y me resbalé cinco veces». Juan Bautista Romero tomó entonces una elección: «Pensé irme al otro lado del barco, pero no tenía fuerzas para rodearlo, por lo que decidí bucear y pasar por debajo hasa el otro costado. Al otro lado nadé hasta encontrar algo para subir y encontré una escala de gato». Cuando terminó de trepar por ahí, cuenta, encontró una mano que le cogió y le aupó dentro con la siguiente expresión, con unas palabras que ya nunca olvidaría: «¡Hala coño! Ti xa estas». Era un superviviente gallego.

Crucero "Baleares"

Cañones de madera para disimular
Aquel barco todavía no estaba terminado. Se lanzó al mar por las premuras que imponía la nueva situación bélica. «Fue botado al mar de una manera precipitada, pues se necesitaba de él para sus servicios de guerra. El barco no estaba acabado, le faltaban cañones que se le sustituyeron por unos de madera para disimular y que el enemigo no se diera cuenta. También estaba diseñado en un principio para llevar un hidroavión y en su lugar acoplaron unas ametralladoras». La embarcación se diseñó para diferentes misiones, como vigilar las actividades contrabandistas, proteger a las tropas, reconocimiento y bombardear posiciones enemigas, incluidas carreteras. Juan Bautista Romero libró más de una batalla en el «Crucero Baleares». La primera discurrió en aguas de Sagunto. «Nos atacaron treinta aparatos de aviación». Fue el bautismo de fuego: «Al inicio del combate le cayó una bomba al crucero “Almirante Cervera”, causando muchas bajas». El enfrentamiento dejó otro regalo en la cubierta: «Otra bomba le cayó en la chimenea, quedando soldado el proyectil en los tubos de las calderas y que no estalló; de ser así sería la destrucción del buque». En la imagen, el destructor «Lepanto», cuyos torpedos hundieron el «Baleares».

Ver: Combate del Cabo de Palos

Fuentes: La Razón, Vida Marítima y Revista Naval.

Fotos de archivo.

Fallecen dos tripulantes al naufragar el pesquero «Nuevo Luz»

27 mayo, 2011 a las 11:51 am | Publicado en Barcos, Naufragios y accidentes marítimos, Pesqueros | Deja un comentario

Dos marineros han fallecido ahogados esta mañana al hundirse el barco en el que navegaban en las proximidades de Punta Langosteira, a ocho millas al oeste de A Coruña, han informado a Efe fuentes de Salvamento Marítimo.

El barco «Nuevo Luz«, de 14,83 metros de eslora y con base en Malpica, dio la alerta de hundimiento al activarse la radiobaliza de localización de siniestros, tras zozobrar durante las operaciones que realizaba, sobre las 07:00 horas.

Los pesqueros de la zona, así como Salvamento Marítimo, que coordinó la operación, lograron rescatar a otros cuatro tripulantes con vida, todos ellos españoles.

La guardamar «Concepción Arenal» rescató a dos de ellos que estaban en una balsa salvavidas y, otros dos, que se hallaban en el agua, fueron recogidos por el pesquero «Borrasca Primero» y por el «Ribeira Tercero«, precisa Salvamento Marítimo en un comunicado.

Asimismo, el pesquero «Martín Daniel» recuperó los cuerpos de los otros dos tripulantes.

Los cuatro marineros rescatados con vida presentaban síntomas de hipotermia y fueron trasladados al muelle de Oza, donde los esperaban dos ambulancias que los llevaron al Hospital Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC).

En las operaciones de rescate participó el Helimer 211, si bien no fue necesaria su intervención.

Fuentes: La Opinión Coruña

El nacimiento de los «Megacruceros»

25 mayo, 2011 a las 10:49 pm | Publicado en Astilleros, Barcos, Construcción Naval | 3 comentarios

La idea y el concepto del buque de pasajeros más grande del mundo se remonta a la primavera de 1996 y en un lugar insólito más allá del círculo polar ártico, en la Laponia finlandesa. Allí, en una casita de campo construída con troncos de pinos grises centenarios, se llevo a cabo una sesión de lluvia de ideas entre directivos de los dos mundos lideres en sus respectivos campos, Royal Caribbean como propietarios y operadores de buques de crucero y los astilleros Kvearner-Masa como diseñadores y constructores.
Así fue como nació la clase «Voyager», y los estudios de detalle que siguieron para ver su viabilidad, culminaron en el contrato firmado en enero de 1997 para la construcción de una serie de buques, los barcos de crucero más grandes del mundo.
Los trabajos en los astilleros de Turku, Finlandia, comenzaron con el entusiasmo y la profesionalidad que solo los siglos de experiencia en la construcción naval pueden dar.
El Voyager of the Seas pasó a ser el crucero más grande del mundo cuando entró en servicio en noviembre de 1999. Sus dimensiones colosales y la incorporación de instalaciones novedosas causaron sensación en el mundo de los cruceros, ya que el barco sorprendía a más de uno en varios aspectos.

Primero, por su gran tamaño: las casi 140.000 toneladas y 311 metros de eslora fueron suficientes para quitar el titulo del barco crucero más grande del mundo al «campeón» de ese entonces, el Grand Princess (108.806 tonelas de registro bruto y 289,52 metros de eslora total. El titulo lo conservaría por más de 5 años hasta la aparición del gran Queen Mary 2.

Segundo, por la introducción de elementos innovadores y espectaculares jamás vistos en un crucero hasta entonces, como por ejemplo, una pista de patinaje sobre hielo , Studio B, un rocódromo a más de 60 metros sobre el mar, un teatro situado a proa en las cubiertas 2, 3 y 4, un elegante comedor principal de tres cubiertas, un campo de golf, una calle o avenida (Royal Promenade) que se extiende a lo largo del interior del crucero, de longitud superior a dos campos de fútbol, en donde pueden encontrar tiendas, restaurantes e instalaciones de ocio.

En 1999 fue toda una sensación, pero hoy tampoco ha perdido su vigencia, ya que sigue siendo considerado como uno de los cruceros más «grandes» y espectaculares del mundo.
Royal Caribbean ha introducido 5 barcos de la clase Voyager en su flota, comenzando con el Voyager of the Seas en 1999, el Explorer of the Seas en 2000, el Adventure of the Seas en 2001, el Navigator of the Seas en 2002, y por último, el Mariner of the Seas en 2003.
A día de hoy el Voyager of the Seas ocupa el puesto13 junto con sus gemelos.

Navigator of the Seas en Ibiza

Navigator of the Seas

Navigator of the Seas atracado en Ibiza

Características principales:

  • Registro bruto: 138.279 tons
  • Eslora total: 311 m.
  • Manga: 39.04 m
  • Velocidad: 23 nudos
  • Constructor: Kvearner-Masa, Turku-Finlandia
  • Bandera: Bahamas
  • Puerto de registro: Nassau
  • Operador/Armador: Royal Caribbean cruises. Miami-USA
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